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Actores humanitarios: prácticas que cuestionar, una colaboración que desarrollar

Palabra: Punto de vista /

Frente a la amplitud de las crisis financiera, económica, social e incluso medioambiental que afectan ya a más de mil millones de personas, frente a la ausencia de derecho, de deber y de ética que se consolida a todos los niveles – individual y colectivo, local y global –, el imperativo de solidaridad a escala internacional es innegable.

No obstante, tengo que reconocer que la acción humanitaria que me enseñaron, la misma que ha cambiado la mochila por los grandes 4X4 y unas toneladas de arroz « made in United Nations », no ha cumplido sus promesas. En efecto, tiende a convertirse, o al menos a ser percibido, como el auxiliar de sus proveedores de fondos, dependientes éstos a su vez de políticas y decisiones estratégicas internacionales. En este sentido, cuestionar las prácticas de las ONG del Norte y de sus políticas subyacentes en los países del Sur está justificado.

 

Encart Camille

 

Ignorar este cuestionamiento significa correr el riesgo de ver desmoronarse la confianza que la sociedad civil del Norte y del Sur aún nos demuestra. En paralelo a estas dudas crecientes, no es por casualidad que las cuestiones de Calidad en la acción humanitaria tienden a desarrollarse con fuerza. Efectivamente, ellas invitan a los actores humanitarios, a través de los errores pasados, a cuestionarse sobre la distancia existente entre sus valores y las prácticas.

Para hacer esto, ¿no deberíamos invitar a los actores del Sur a sentarse alrededor de la mesa? ¿Acaso no tienen ellos una visión que defender sobre las situaciones concretas y la manera en que la ayuda debe ser suministrada? ¿No debería pensarse muy particularmente sobre verdaderas colaboraciones para luchar contra la vulnerabilidad y la pobreza? Resulta evidente que sólo podremos construir posiciones éticas y colectivas para ayudar lo mejor posible a los afectados si lo hacemos con las sociedades del Sur. Sólo con ellas podremos hacer que los políticos escuchen nuestras posiciones con tanto mayor peso.