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Desafíos y obstáculos de la gestión del agua, saneamientos e higiene en Puerto Príncipe: ¿cómo salir de la situación de emergencia?
Julie Patinet

Gestionar el acceso al agua y al saneamiento es una de las tareas más complejas a las que se enfrentan las instituciones urbanas. Dichos desafíos son especialmente complejos en una ciudad destruida por un seísmo. Las intervenciones de la comunidad internacional han sido extremadamente eficaces en la distribución de agua a las víctimas desde los primeros días, pero han revelado su falta de preparación y de herramientas para la gestión de las heces en situación de emergencia en zona urbana, así como la dificultad crónica para dejar atrás la situación de emergencia. Las conclusiones que podemos sacar de la respuesta al seísmo de Haití serán de gran importancia para inducir una evolución de las prácticas.

 Estado de la situación

l contexto antes del seísmo

El sector del agua y del saneamiento, en Haití en general y en las zonas urbanas en particular, se encontraba en muy mal estado antes del seísmo del día 12 de enero de 2010, a pesar de los esfuerzos realizados, especialmente por parte de la institución de reciente creación DINEPA, nueva autoridad de regulación cuya misión es la reforma y armonización del sector. En Puerto Príncipe, el servicio municipal de aguas suministraba a menos del 30% de los habitantes, y menos del 50% de la población local tenía acceso a sanitarios. La red de la central autónoma metropolitana de agua potable (CAMEP), insuficiente ante el aumento de la población (de 300 000 habitantes a 2 300 000 en pocas décadas), estaba obsoleto y presentaba un defecto crónico de mantenimiento.

Para suplir estas carencias, se ha desarrollado el sector privado de venta de agua en Puerto Príncipe, aunque sin medidas de control por falta de medios. Para su abastecimiento en agua potable, los habitantes de Puerto Príncipe acostumbran a beber agua tratada por ósmosis inversa, comprada en los cientos de puntos de venta que jalonan la ciudad, ya sea en forma de bolsitas (para un consumo inmediato) o bien en garrafas de 22 litros. El suministro de agua en los barrios no abastecidos por la red también es efectuado en camión cisterna por un gran número de transportistas. Esta solución de iniciativa privada se encuentra, no obstante, muy lejos de paliar las disfunciones de cobertura de la red metropolitana a las que se enfrenta CAMEP.

Respecto al saneamiento, los hogares que disponían de sanitarios recurrían a los servicios de los bayakous (poceros tradicionales), cuando podían permitírselo. Estos bayakous forman un sector estigmatizado de la sociedad haitiana, para el que el consumo de alcohol es un medio corriente para soportar los olores y el impacto psicológico de este tipo de trabajo. Las fosas sépticas se vacían por la noche y los cienos son arrojados un poco más lejos, en calles y barrancos, lo que significa un « desplazamiento » el problema. Los bayakous se ven sometidos a una gran violencia que las comunidades ejercen sobre ellos. Su esperanza de vida es reducida, tanto más cuanto que la gente tira en los sanitarios todo tipo de objetos sólidos, incluidos objetos cortantes que pueden producir a los bayakous heridas e infecciones, a menudo mortales a causa del contacto con los excrementos frescos.

En Puerto Príncipe, la gestión de los desechos sólidos consiste en desplazar las basuras para arrojarlas en un barranco o un vertedero. Una pequeña parte es llevada hasta el vertedero de Truitier, bajo la responsabilidad de la SMCRS [1], en el exterior de la ciudad. Los riesgos sanitarios son tanto más extremos cuanto que este lugar también sirve de vertedero para los cienos procedentes de las fosas sépticas.

Por eso, la creación de DINEPA [2] en 2009 representó un avance significativo, en un país que comenzaba a emerger tras una década turbulenta, construir su gobernanza y preparar las elecciones. La atribución de responsabilidades y las relaciones de fuerza entre CAMEP y DINEPA ha sido uno de los mayores retos de la reforma. Tal era la situación en la mañana del 12 de enero.


[1] Sociedad Metropolitana para la Colecta de Residuos Sólidos.

[2] La ley marco que define la reforma del sector del agua potable fue votada por la Cámara de los Diputados en enero de 2009. Entró en vigor el 25 de marzo de 2009, con la promulgación de la ley en el boletín oficial Le Moniteur du 25 mars 2009.