Desde mayo de 2015, ya no podemos mantener la traducción de nuestra página web española.             
Inicio | Publicaciones | Ayuda humanitaria en marcha | Ayuda humanitaria en marcha n°4 | Extender la protección del medio ambiente en la acción humanitaria

La revista de Groupe URD

Herramientas y métodos

CHS Core Humanitarian Standard (CHS)
Pictogrammme Sigmah Sigmah Software
Pictogrammme Reaching Resilience

Reaching Resilience
Pictogrammme brochure Kit de formación: acción humanitaria y medio ambiente
Pictogrammme brochure Manual de la participación
Pictogrammme COMPAS Método COMPAS
Pictogrammme globe terrestre Misión Calidad
Pictogrammme PRECIS Humatem Método PRECIS

Extender la protección del medio ambiente en la acción humanitaria
Tom Delrue - Renard Sexton

Ignorar los riesgos medioambientales y no integrar adecuadamente estas consideraciones en las operaciones de asistencia puede reducir la eficacia de la intervención al causar más muertos, desplazamientos, fenómenos de dependencia de la ayuda y vulnerabilidades. Aunque este vínculo haya sido documentado en estudios de caso y sea comúnmente admitido por los actores humanitarios en el terreno, se pierden numerosas oportunidades y se descuidan numerosos riesgos medioambientales a lo largo de toda la intervención humanitaria. Este artículo recoge diferentes formas de responder a esta carencia y presenta las actividades que el PNUE quiere poner en práctica con sus colaboradores de la comunidad humanitaria.

 Introducción

Las catástrofes naturales y los conflictos a menudo provocan un impacto que pone en peligro la vida, la salud, los medios de subsistencia y la seguridad de la población civil. Ya sea por degradación directa del suelo, el agua o el aire, o a causa de estrategias de subsistencia que ejercen de forma indirecta una presión sobre recursos naturales escasos, los impactos medioambientales tras una crisis pueden comprometer seriamente el éxito de las actividades de recuperación temprana al dejar a la población unos recursos naturales degradados y una mayor vulnerabilidad con respecto a futuros acontecimientos.

Al mismo tiempo, las operaciones de socorro y recuperación temprana que suceden a las catástrofes naturales y los conflictos armados a veces pueden causar tantos daños medioambientales como las crisis a las que dan respuesta. Ciertas técnicas no sostenibles y nefastas, utilizadas durante la intervención humanitaria, pueden provocar una dependencia de la ayuda en regiones sujetas a conflictos armados y catástrofes naturales, perpetuando así la explotación excesiva de los recursos naturales y del medio ambiente. Por otra parte, el simple funcionamiento de una importante presencia humanitaria – concebida para operaciones rápidas e intensas – genera, demasiado a menudo, cantidades importantes de desechos contaminantes y provoca una intensa explotación de los recursos, además de una aparatosa dinámica de urbanización no sostenible.

Ignorar estos riesgos y no integrar adecuadamente estas consideraciones medioambientales en las operaciones de asistencia puede reducir la eficacia de la intervención al causar más muertos, desplazamientos, fenómenos de dependencia de la ayuda y vulnerabilidades. Aunque este vínculo haya sido documentado en estudios de caso y sea comúnmente admitido por los actores humanitarios en el terreno, se pierden numerosas oportunidades y se descuidan numerosos riesgos medioambientales a lo largo de toda la intervención humanitaria.

En consecuencia, el Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUE), gracias a sus competencias como punto focal sobre el medioambiente en el sistema de coordinación humanitaria, trabaja con colaboradores de las Naciones Unidas, pero también con ONG y proveedores de fondos para aprovechar el impulso actual e integrar mejor la protección del medio ambiente en el contexto de la acción humanitaria. El PNUE ha redoblado sus esfuerzos para mejorar la toma de conciencia y la integración de las cuestiones medioambientales en las operaciones humanitarias. El objetivo de esta iniciativa es el de minimizar los potenciales impactos medioambientales negativos de estas operaciones, para asegurarse de que no aumenten la vulnerabilidad y no perjudiquen el desarrollo a más largo plazo. La cooperación con todas las partes implicadas resulta fundamental para el éxito de este esfuerzo que conducirá a la cooperación estrecha de los actores de la ayuda humanitaria y de la recuperación temprana, las autoridades, los proveedores de fondos y la población afectada por los problemas medioambientales.