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La accountability se apunta a la era digital
Olivier Sarrat

Groupe URD y su colaborador español IECAH han llevado a cabo, a finales de 2009, un estudio sobre la informatización de los protocolos de comunicación entre proveedores de fondos y ONG. ¿En qué punto se halla este proceso en el sector humanitario, y qué cabría esperar?

Durante décadas, el sector de la solidaridad internacional crece y se profesionaliza. Las cantidades de información que hay que manejar aumentan, se estructuran y se multiplican. Ante esta profesionalización del sector podemos tanto darle la bienvenida en cuanto oportunidad para mejorar la calidad de la respuesta ofrecida a las víctimas, como lamentar el hecho de que sea percibida cada vez más como la causa del aumento de la parte administrativa del trabajo humano. Efectivamente, los protocolos de rendición de cuentas (« accountability ») a los proveedores de fondos se vuelven cada vez más complicados y se diversifican. Un examen más atento de las organizaciones humanitarias demostraría que dichos protocolos podrían eventualmente contribuir a los esfuerzos del sector para la mejora de sus prácticas. Sin embargo, la divergencia entre los formatos de los informes requeridos contribuye, por el contrario, a que los trabajadores humanitarios inviertan una parte cada vez mayor de su energía en malabarismos diversos con el fin de satisfacer los diferentes requerimientos administrativos, en detrimento del tiempo pasado en la acción propiamente dicha.

Desde hace algunos años, comienza a emerger un movimiento cuya finalidad es la de hacer frente al desafío de la gestión de este volumen cada vez mayor de las actividades: la utilización de los NTIC [1] para el intercambio de información entre los proveedores de fondos y las ONG. El sistema APPEL [2] de ECHO [3] o el proyecto CAP Online [4] de la AECID [5] son ejemplos de ello. Más allá de unos cuantos ejemplos de los que cada uno puede haber oído hablar, ¿cuál es el alcance de dicho movimiento? ¿Cuál es su naturaleza? ¿Y sus progresos? Con el objetivo de responder a algunas de estas cuestiones Groupe URD e IECAH [6] han llevado a cabo un estudio financiado por la AECID que analizó el estado de la cuestión a finales de 2009, para una serie de proveedores de fondos y agencias de la ONU [7]. Este rápido examen de la situación constituye la etapa preliminar indispensable para poder responder a la cuestión subyacente: ¿esta informatización permitirá una concentración de los esfuerzos de producción de informes en su justa medida?


[1] NTIC: Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación.

[2] Para más información sobre el proyecto APPEL de ECHO en la siguiente dirección electrónica: https://webgate.ec.europa.eu/appel

[3] ECHO: Servicio de ayuda humanitaria de la Comisión Europea (« European Community Humanitarian aid Office ».)

[4] Para más información sobre el proyecto CAP Online de la AECID: http://www.aecid.es/cap

[5] AECID: Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (www.aecid.es)

[6] IECAH: Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (www.iecah.org)

[7] Lista de las organizaciones que han participado en el estudio (proveedores de fondos estatales o regionales de la solidaridad internacional y agencias de las Naciones Unidas): ACDI, AECID, DFID, ECHO, JICA, NORAD, NZAID, SDC, SIDA, USAID, FAO, OCHA, UNDP, UNHCR, WFP y los Ministerios de Asuntos Exteriores de Alemania, Francia, Irlanda y los Países Bajos.