Los tres pilares del espacio humanitario en el Chad oriental
Olivia Collins - François Grünewald
El pilar de la seguridad
La calidad del análisis del contexto y la necesidad de una comprensión compartida de los problemas de seguridad forman parte del núcleo de la gestión de la inseguridad. Dicha comprensión resulta aún insuficiente en el caso del Chad. Al concentrarse la mayor parte de la ayuda humanitaria (excepto el CICR) en torno a los campos de refugiados y asentamientos de desplazados, la percepción de la realidad del espacio humanitario se encuentra, en lo que respecta a la población, muy influenciada por el « síndrome de los campos ». Sin embargo, esta situación está cambiando poco a poco. Las ONG y agencias de Naciones Unidas realizan esfuerzos para aumentar su « espacio de maniobra » y, sobre todo, su acceso a la población civil de vuelta en su lugar de origen. Para ciertas ONG, esto significa contar con bases discretas, sin, no obstante, eliminar los riesgos. De cualquier forma, desde que ocurre un incidente, los progresos en materia de acceso se ven comprometidos.
Las dificultades experimentadas por las organizaciones internacionales a la hora de comprender el contexto en el que trabajan son muy numerosas, al igual que las experimentadas a la hora de analizar la percepción de la seguridad que tienen las organizaciones humanitarias y la población:
- La realidad de una seguridad instantánea (limitada en tiempo y espacio), que permitirá desplazamientos y movimientos oportunistas (y especialmente movimientos de tipo pendular) en función de la presencia de ciertos factores (escoltas o patrullas, por ejemplo);
- La esperanza de una seguridad duradera, condición sine qua non del restablecimiento de un espacio humanitario y del retorno de la población. Esto sólo se convierte en una realidad para la población cuando un destacamento de la ANT, las fuerzas mixtas Chad-Sudán, la gendarmería o la GNNT se encuentra destacado en las proximidades (pero no demasiado cerca, en cuyo caso aparecen otro tipo de problemas) o cuando las autoridades locales han conseguido recuperar su influencia sobre los grupos armados.
Ciertos riesgos específicos afectan al personal nacional de las agencias internacionales y de las ONG, ya que tienen que desempeñar un papel de gate keepers para el acceso a la población y, eventualmente, el de puente cultural, mientras que muchos de ellos no son originarios de la zona de intervención. Esto produce una dinámica de riesgo específica. Resulta importante profundizar en el análisis del contexto tanto desde una dimensión temporal como a través de un enfoque fundado en la división por zonas y una tipología de las zonas de riesgo.









