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Crisis de la biodiversidad: ¿por qué concierne a las organizaciones humanitarias?
Pierre Carret - Florence Gibert

 

 La noción de servicios ecosistémicos

Los servicios ecosistémicos, es decir, ofrecidos por los ecosistemas, son las ventajas obtenidas de la naturaleza para el abastecimiento de agua, alimentos, combustible, materiales, pero también para la regeneración de los suelos, la regulación del clima, etc. Este concepto ha sido desarrollado por la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio encargada por la ONU en 2000(a), que distingue entre servicios de aprovisionamiento, servicios de regulación de los ciclos naturales y los servicios culturales [1].

Los servicios de aprovisionamiento garantizados por los ecosistemas a nivel individual y local constituyen un importante medio de subsistencia para las familias, sobre todo en los sectores más pobres de la población, que pueden depender totalmente del ecosistema. De esta forma, los ecosistemas marinos representan la principal fuente de proteínas de más de mil millones de personas.(b) Los ecosistemas forestales y la sabana producen, solamente en África Central, más de 2 millones de toneladas anuales de carne (el equivalente de 2,5 millones de bueyes).(c)

A escala local y regional, los ecosistemas cumplen funciones de regulación de los ciclos naturales – conservación de las precipitaciones locales, almacenamiento de agua en las capas freáticas, limitación de la erosión, depuración del agua, reducción de la contaminación, etc. – y de prevención de catástrofes. Estas funciones resultan indispensables y sustituirlas por medios tecnológicos resulta, en ocasiones, imposible (ya sea por razones de costes, ya sea por razones técnicas).

 

Haití es un ejemplo de las consecuencias humanas de la degradación de los ecosistemas y del círculo vicioso que vincula esta degradación con la pobreza. Se trata de un país con una de las degradaciones más importantes del medio ambiente: hoy en día queda menos del 2% de la superficie forestal original. La deforestación masiva ha producido una serie de consecuencias ecológicas y humanas desastrosas en cadena: la erosión de los suelos conlleva una disminución de la superficie cultivable; la reducción de la evapotranspiración de los árboles produce una reducción de las precipitaciones y, por lo tanto, de la capacidad de irrigación; las laderas desnudas ya no retienen el agua de lluvia, la cual, incluso en cantidades moderadas, producen inundaciones devastadoras; dichas inundaciones producen una contaminación de las capas freáticas y de las aguas fluviales a causa de diversos sedimentos [2]; el alto grado de sedimentos contenido por las aguas impide el funcionamiento de las presas eléctricas, etc. Haití es actualmente uno de los países más pobres [3] y la degradación medioambiental continúa.(d)

 

Por último, los ecosistemas son, a escala global, el elemento clave de la lucha contra el cambio climático y la desertización, como lo indican los informes de la CCNUCC [4] y de la UNCCD [5].

Los ecosistemas son indispensables a cualquier escala – local, regional o global. Prevenir las crisis humanitarias de mañana requiere la preservación de dichos ecosistemas, así como la de la biodiversidad subyacente. Ahora bien, en la actualidad, 60% de los servicios ecosistémicos están expuestos a degradaciones o a utilizaciones no sostenibles. Efectivamente, a menudo se sacrifican los beneficios indirectos, a largo plazo y compartidos que ofrecen dichos servicios, a cambio de beneficios directos, a corto plazo y privados. Estos servicios ofrecidos de forma gratuita por la naturaleza son ignorados por los sistemas económicos clásicos.

Para ilustrar la dificultad de remplazar los servicios ofrecidos por la naturaleza – siempre y cuando puedan ser sustituidos –, el estudio TEEB ha dado una estimación de su valor económico [6]. Este estudio ha fijado un valor de más de 5 billones de dólares anuales, que incluye la depuración del agua, prevención de la erosión, polinización de plantas, etc. Sin una acción para remediarlo, la pérdida de biodiversidad costará 7% del PIB mundial para 2050.(e)

 

Desde un punto de vista puramente económico, los argumentos están a menudo del lado de la preservación de los ecosistemas. En Vietnam, por ejemplo, la plantación y la protección de 12 000 ha de manglar que protegen el litoral contra el erosión cuesta 1 100 millones de dólares anuales. Pero ello permite ahorrar unos 7 300 millones de dólares anuales del mantenimiento de diques(f) – ¿y cuánto más respecto del coste de una catástrofe si los diques son en mal estado? Entre los beneficios del manglar, se pueden también contar los productos de la caza y la pesca, y el aporte de combustible y materiales.

 

Los servicios ecosistémicos tienen una especial importancia para los sectores más pobres de la población. En primer lugar, representan más del 40% de sus « ingresos ». Además, dichos sectores de población, en razón de sus reducidas capacidades monetarias, no podrían compensar sus pérdidas: ¿cómo comprar agua a un distribuidor o adquirir materiales de construcción con menos de un dólar al día? [7]


[1] Los servicios de aprovisionamiento incluyen la comida, el agua dulce, el combustible, los materiales, las medicinas, los recursos genéticos ; los servicios de regulación son la regulación del clima local / global, la protección de las cuencas, la purificación del agua y del aire, la polinización, la regulación de plagas, la lucha contra la erosión, la prevención de las inundaciones; y los servicios culturales incluyen los servicios espirituales y religiosos, estéticos, éticos, culturales, pertenencia a un territorio, educación, ocio, etc.

[2] Cerca del 90% de los niños de Haití sufren de infecciones crónicas provocadas por parásitos intestinales presentes en el agua utilizada para beber.

[3] Más del 60% de sus ingresos proceden de la ayuda exterior; 65% de la población sobrevive con menos de un dólar diario.

[4] Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Río de Janeiro, 1992).

[5] Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertización (Rio de Janeiro, 1992).

[6] The Economics of Ecosystems and Biodiversity (La Economía de los Ecosistemas y la Biodiversidad) fue financiado en 2008 por la Comisión Europea y el gobierno alemán. Se funda en el principio de calcular el coste que representarían los servicios ofrecidos por los ecosistemas si el hombre debiera sustituirlos. Ver www.teebweb.org/

[7] Pavan Sukhdev, economista indio que coordina el estudio TEEB, evoca, a propósito de la biodiversidad, el PIB de los pobres.