Desde mayo de 2015, ya no podemos mantener la traducción de nuestra página web española.             
Inicio | Publicaciones | Ayuda humanitaria en marcha | Ayuda humanitaria en marcha n°6 | Crisis de la biodiversidad: ¿por qué concierne a las organizaciones humanitarias?

La revista de Groupe URD

Herramientas y métodos

Quality & Accountability COMPAS Quality & Accountability COMPAS
CHS Core Humanitarian Standard (CHS)
Pictogrammme Sigmah Sigmah Software
Pictogrammme Reaching Resilience

Reaching Resilience
Pictogrammme brochure Kit de formación: acción humanitaria y medio ambiente
Pictogrammme brochure Manual de la participación
Pictogrammme globe terrestre Misión Calidad
Pictogrammme PRECIS Humatem Método PRECIS

Crisis de la biodiversidad: ¿por qué concierne a las organizaciones humanitarias?
Pierre Carret - Florence Gibert

 

 Los reflejos que hay que desarrollar

Las organizaciones humanitarias tienen que poder confiar el máximo de tareas posibles a los servicios ecosistémicos y, para ello, ayudar a preservar los medios naturales que los garantizan.

→ Durante una intervención en zonas con una biodiversidad rica, las organizaciones humanitarias deberían tomar contacto con las organizaciones de la biodiversidad que se encuentran presentes localmente. WWF, UNEP, UICN, Conservation International, WCS (Wildlife Consevation Society), AWF (African Wildlife Foundation), African Parks… son algunas de las organizaciones internacionales que trabajan en zonas en las que existen situaciones de emergencia humanitaria. A veces se tiene la impresión de que las organizaciones del mundo de la conservación privilegian la fauna y la flora, pero, en realidad, son conscientes de las interacciones que existen entre naturaleza y sociedad, y de que la lucha contra la pobreza representa un medio de primer orden para la protección del medio ambiente. Hay muchos tipos de colaboración y sinergia que pueden ser exploradas y desarrolladas entre las organizaciones humanitarias y las de protección de la biodiversidad.

→ Durante las fases de identificación de las necesidades y de concepción de los proyectos, las organizaciones humanitarias deberían incluir la biodiversidad entre sus criterios de evaluación y planificación. Podrían identificar los servicios garantizados por los ecosistemas (utilizando, por ejemplo, métodos participativos), para luego analizar la forma en que éstos se encuentran perturbados o amenazados por la crisis humanitaria, la forma en la que la acción humanitaria podría afectarles y, por último, las acciones correctivas que pueden ser adoptadas. Los manuales de los proveedores de fondos a menudo incluyen una parte dedicada al medio ambiente que comprende la protección de biodiversidad (por ejemplo, el Banco Mundial, la Comisión Europea)(i). En ciertos casos, puede resultar útil recurrir a un experto en biodiversidad.

→ En los diferentes tipos de programas, es conveniente pensar en la forma de reducir el impacto al mínimo sobre la biodiversidad: abastecerse con productos certificados (madera), proveer a los empleados de alimentos de producción sostenible [9], promover la utilización de semillas locales y, sobre todo, pensar en una gestión sostenible de los recursos para todas las actividades de reactivación económica (como, por ejemplo, la pesca).

→ Las organizaciones humanitarias deberían prestar atención a la utilización de la biodiversidad durante los conflictos y, en caso necesario, prevenir a las autoridades y a las organizaciones de la conservación. El tráfico internacional ilegal de productos de la fauna y de la flora representa hoy en día la segunda causa de extinción de especies y la tercera fuente ilícita de ingresos en el mundo [10], justo por debajo de las armas y la droga.(j) Dicha actividad afecta a varias decenas de miles de especies [11] y prácticamente todos los países del mundo están concernidos. En varios países en guerra, el tráfico de especies animales contribuye al mantenimiento de los conflictos y de la inseguridad.

 

En la región Chad-Sudán-República Centroafricana, determinados jefes de guerra benefician de un lucrativo tráfico de marfil con destino a Asia (principalmente China), que pasa por Yemen. Las incursiones de bandas de cazadores furtivos, a menudo armados con material de guerra, se saldan en ocasiones de forma dramática para la población: en el norte de la República Centroafricana, varios pueblos han sido incendiados y sus habitantes masacrados.(k)


[9] En las obras de carreteras financiadas por la Comisión Europea, las empresas están obligadas a ofrecer carne a sus trabajadores, lo que ha permitido limitar el impacto sobre la fauna salvaje (carne de caza).

[10] Se calcula que este mercado representa entre 5 000 y 20 000 millones de dólares anuales, puede que más.

[11] La lista de los productos que se ven concernidos por este tráfico es larga: animales disecados o vivos, pieles de serpiente, maderas exóticas como el ébano o el sándalo, marfil, caviar, insectos, corales, pieles, cactus, orquídeas…