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Estrategias de lucha contra la red de los opiáceos en Afganistán: ¿Estamos en el buen camino?
Charlotte Dufour - Domitille Kauffmann - François Grünewald

 

 Recomendaciones

Para una reorientación de las prioridades en la lucha antidroga

Existe una confusión respecto a los vínculos entre la producción de droga y el desarrollo económico, la seguridad y la gobernanza: la producción de opio está considerada por la mayoría de los actores como una de las causas de la inseguridad, la corrupción y la insurrección. Ahora bien, la producción de opio es más bien un síntoma de dichos problemas y representa un mecanismo de gestión de esta crisis para un gran número de campesinos. Actuar sobre el síntoma de la crisis, y no sobre sus causas fundamentales, conlleva el riesgo de producir el deterioro de la situación económica (pérdida de una fuente de ingresos esencial para los campesinos y los comercios organizados alrededor del tráfico) y política (refuerzo de la corrupción; resentimientos de los campesinos respecto del gobierno y la comunidad internacional que refuerza la insurrección).

Los esfuerzos llevados a cabo por el gobierno y la comunidad internacional deberían concentrarse en los factores que conducen a la producción de droga, principalmente los factores vinculados a la seguridad y la situación política (gobernanza, corrupción) y aquéllos vinculados con la situación socioeconómica, y medir los progresos realizados en la lucha contra la droga con indicadores fundados en dichos factores. Ello permitiría centrar de nuevo los esfuerzos de la comunidad internacional en la mejora de las condiciones de vida de los afganos, un desafío no sólo social y económico, sino también político.

Recomendaciones operacionales para los programas de desarrollo

  • 1. La mejora de la eficacia y del impacto de los programas de desarrollo llevados a la práctica en el marco de la lucha contra los opiáceos requiere inversiones a largo plazo.
  • 2. La planificación y la puesta en práctica de intervenciones deben ser flexibles a fin de responder a las necesidades de los diferentes sectores de la población y adaptarse a situaciones múltiples que evolucionan a lo largo del tiempo.
  • 3. La pertinencia de las intervenciones dependerá de la calidad del análisis de los factores que influyen en el cultivo de la amapola a nivel local y de su capacidad para integrar diferentes factores – desarrollo económico, seguridad, gobernanza – en estrategias adaptadas al contexto local.
  • 4. Resulta por lo tanto importante contribuir (desde un punto de vista financiero y técnico) a los programas nacionales de desarrollo dirigidos por el gobierno en diferentes sectores clave, sobre todo la agricultura, el desarrollo rural, la creación de empleo y el desarrollo industrial.
  • 5. Apoyar los programas de desarrollo rural y agrícola llevados a cabo por las ONG sigue siendo, sin embargo, pertinente. Por eso, resulta importante establecer una articulación entre estos programas transversales y los programas horizontales de desarrollo llevados a cabo por el gobierno.
  • 6. Es importante continuar con la diversificación y desarrollo del sector agrícola, poniendo mucha atención en la elección de las cadenas de valor y los beneficiarios, en la calidad de los estudios de mercado previos con el fin de evitar crear mercados artificiales y mecanismos de dependencia, en los procesos que favorecen la autonomía de los actores implicados en la cadena de valor, la perennidad de los sistemas de abastecimiento de material agrícola de calidad.
  • 7. El desarrollo de cadenas de valor a gran escala no puede fundarse únicamente en inversiones en herramientas de producción. Inversiones en otras infraestructuras como fábricas de transformación y empaquetado, además de centrales eléctricas, por ejemplo, son necesarias.
  • 8. El desarrollo de mecanismos y productos de crédito rural y agrícola debería contar con apoyo financiero y técnico.
  • 9. Además del papel que desempeñan en el desarrollo económico y social a largo plazo, los proyectos de desarrollo de infraestructuras rurales (carreteras, puentes, represas, etc.), que utilizan una gran cantidad de mano de obra representa un medio a corto plazo para reducir la mano de obra disponible para el cultivo de la adormidera.
  • 10. Habría que aumentar el apoyo ofrecido a los programas de reducción de la demanda de droga, con el fin de aumentar la cantidad y calidad de los servicios ofrecidos a los toxicómanos.
  • 11. Para el conjunto de las intervenciones, resulta importante mejorar los sistemas de seguimiento y adoptar indicadores que midan la mejora de las condiciones de vida de los afganos (ingresos, seguridad alimentaria, acceso a los servicios públicos básicos, seguridad, etc.) y la perennidad de los resultados obtenidos.
  • 12. Cada actor debe contribuir a mejorar la colaboración entre instituciones, integrando sus intervenciones en la acción de los ministerios correspondientes, por un lado, y, por otro, colaborando de forma continua y pro-activa en el intercambio de información con el resto de los actores implicados.

 

Charlotte Dufour, Consultora en seguridad alimentaria y nutrición
Domitille Kauffmann, investigadora, Groupe URD
Estudio realizado bajo la dirección de François Grünewald, Groupe URD